El asfalto de nuestros patios va dejando paso a la naturaleza.
¿Por qué? Porque queremos que nuestros peques jueguen con libretad, pero también con desafíos. El contacto con elentorno natural les permite:
- Explorar el riesgo seguro.
- Ganar confianza en sus propios movimientos.
- Conectar con sus sentidos de forma real.
Un entorno con relieves y texturas no es solo más bonito, es la herramienta clave para su desarrollo integral ¡Nos encantan sus caras mientras disfrutan!
Cómo dice Emmi Pikler: "Moverse libremente, sin la intervención del adulto, es la base para que el niño descubra sus propias capacidades!

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